jueves, 10 de octubre de 2013

Aromaterápia


 
El olfato es un sentido que no descansa jamás, ni siquiera cuando estamos dormidos, pues nos da información constante mediante olores de dónde estamos, quién está cerca, el ambiente que nos rodea, etc. y hay una relación estrecha entre el olfato y la Aromaterapia.
 
Los aromas (buenos o malos) entran por la nariz alcanzando la mucosa olfativa, lugar en que están las células olfativas sensoriales, las células de sostén (las células de sostén rodean a las neuronas y desempeñan funciones de soporte, defensa, nutrición y regulación de la composición del material intercelular) y las células basales (las células basales son células normales que tienen la capacidad de desarrollar cambios). El moco acuoso es el que se encarga de transportar los aromas a los cilios (pequeños apéndices móviles de longitud regular que están en las células), y estos transforman los olores en señales químicas. Las señales aromáticas son conducidas por unas células receptoras especiales hacia el sistema límbico y al hipotálamo. Al poco tiempo, gran parte de la señal olorosa alcanza la corteza cerebral haciéndonos tomar conciencia del olor percibido.

En la Aromaterapia se utilizan aceites esenciales, que son una mezcla de sustancias químicas extraídas de las plantas mediante destilación (flores, hojas, semillas, cortezas, frutos, hierbas, especias, etc.). Las propias plantas le dan su olor característico y sus propiedades.
 
Son productos químicos intensamente aromáticos y que mezclan bien con aceites:
 
Algunos de los supuestos efectos psicológicos de los aceites esenciales:
 
Relajantes: amaro, ciprés, clavel, enebro, gálbano, ylang-ylang, cedro, mandarina, manzanilla, mejorana, mirra, nerolí, rosa, sándalo y vetiver.
 
Equilibradores: albahaca, bergamota, geranio, incienso y lavanda
 
Estimulantes: angélica, canela, cardamomo, clavo, elemí, eucalipto, hinojo, jengibre, lima, menta, naranja, palmarosa, petit grain, pimienta negra, pino, pomelo y romero.
 
Antidepresivos: albahaca, amaro, bergamota, clavel, geranio, ylang-ylang, incienso, jazmín, lavanda, lima, limón, mandarina, manzanilla, naranja, nerolí, pachuli, palmarosa, petit grain, pomelo, rosa y sándalo.
 
Afrodisíacos: amaro, angélica, canela, cardamomo, cilantro, clavel, clavo, gálbano, ylang-ylang, jazmín, jengibre, madera de cedro, nerolí, pachuli, romero, rosa, sándalo y vetiver.
 
Anafrodisíacos: alcanfor, mejorana.
 
Estimulantes de la mente: albahaca, cardamomo, cilantro, eucalipto, menta, pino y romero.
 
A través del olfato podemos trasportarnos en el tiempo a momentos que un aroma nos recuerde, podemos reconocer a una persona o un lugar solo con el olor particular, nos puede animar y alegrar algún olor fresco.
 
Estamos muy cerca del fin de semana, y os animo a practicar la Aromaterapia, en un Spa o en casa, será muy reconfortante.
 
Un Saludo y hasta pronto!